Login

Sign Up

Name*
Email*
Password*
Confirm Password*
* Creating an account means you're okay with our Terms of Service and Privacy Statement.

Already a member?

Login

Login

Sign Up

Name*
Email*
Password*
Confirm Password*
* Creating an account means you're okay with our Terms of Service and Privacy Statement.

Already a member?

Login

Arquitectura romana

Te contamos algunas de las principales características de la arquitectura en la Antigua Roma. Conoce algunas de las principales edificaciones, con ejemplos para que puedas visitar en Roma, capital del Imperio Romano.

Las diferentes construcciones de la Antigua Roma son uno de los testimonios más importantes de este período de la historia y de la civilización romana. La arquitectura romana se basó principalmente en algunos elementos de la arquitectura etrusca y la arquitectura griega, lo que se conoce como arquitectura clásica, desarrollando también su propia identidad.

Se adaptaron los tres órdenes griegos (dórico, jónico y corintio) y el etrusco, y apareció el conocido como orden compuesto que llegó a ser el preferido por los romanos. Se utilizaron con frecuencia la superposición de los estilos arquitectónicos, quedando el más sencillo y robusto debajo del más elegante y delicado.

La arquitectura romana floreció fundamentalmente durante la época de la república, aunque vivió su momento más álgido durante el Imperio, período del cual se conservan la mayoría de los grandes edificios como el Panteón de Agripa o el Coliseo Romano, por citar algunos.

De esta época destacan materiales como el hormigón, el ladrillo romano, la piedra, el mármol y el estuco o tecnologías como el arco de medio punto, la arcada, la bóveda o la cúpula. Tras la caída del Imperio, el estilo arquitectónico romano siguió influyendo en la construcción durante siglos, hasta tal punto de que al estilo utilizado en Europa occidental a partir del año 1000 se le llamó arquitectura románica.

Los romanos construyeron edificios públicos descomunales e importantes obras de ingeniería civil y desarrollaron mejoras significativas en la vivienda y la higiene pública, como los baños y letrinas, entre otros ejemplos.

Las ciudades romanas

Por lo general, las ciudades romanas estaban estructuradas de forma ortogonal, de modo que se encontraban ordenadas en cuadrículas. Roma, sin embargo, creció desordenadamente existiendo una diferencia muy grande entre las ciudades provinciales y el trazado de la capital imperial.

Los romanos utilizaron un sistema de planificación urbana que, el más básico, consistía en un foro ubicado en el centro y alrededor de este los principales servicios de la ciudad en una cuadrícula compacta y rectilínea de calles. Además, por lo general, un río solía atravesar la ciudad para abastecerla de agua y transporte, así como facilitar la eliminación de aguas residuales.

Foro Romano

Las construcciones en la Antigua Roma

Los romanos adaptaron las diferentes tipologías de edificaciones existentes hasta el momento y crearon otras nuevas. Algunas de estas construcciones más comunes fueron:

La Basílica

Consistía en un gran edificio público que hacía muchas veces de ayuntamiento aunque también de lugar para ceremonias. Aquí se tramitaban desde asuntos comerciales y legales a espirituales. Algunas de ellas llegaron a ser las primeras grandes iglesias públicas.

Las Tumbas

Las tumbas romanas, como muchas otras edificaciones, derivaban de las etruscas y, por lo general, se encontraban a las afueras de la ciudad. Un ejemplo de esto en Roma es el Sepulcro de los Escipiones o las diferentes tumbas que se puede observar a lo largo de via Appia Antica.

Los Templos

Estos se desarrollaron siguiendo la tradición griega y etrusca, estaban gestionados y atendidos por sacerdotes que se encargaban de todo lo relacionado con los ritos a los dioses. Un ejemplo de este tipo de construcción es el Panteón de Agripa, dedicado a todos los dioses.

Panteón de Roma y plaza de la Rotonda

Edificios para el entretenimiento

Es extraño no encontrar un teatro romano en cualquiera de los lugares donde se asentó esta civilización. Consistían en edificios semicirculares y estaban divididos en escenario o orquesta y la parte del público o auditorio. Por otro lado, existía el anfiteatro, un claro ejemplo de este tipo de edificación en Roma es el Coliseo.

Otro ejemplo de construcción para el entretenimientos es el circo, que consistía en un gran edificio al aire libre en el que tenían lugar todo tipo de eventos públicos. Se trataba de un rectángulo partido en dos por un muro central, con gradas a los dos lados. En Roma, podrás visitar el Circo Máximo que acogió carreras de carros, competiciones hípicas, caza de animales exóticos, representaciones teatrales, desfiles e incluso ejecuciones.

Las termas, también conocidas como thermae, eran utilizadas por los romanos para mantener su higiene y también como lugares de reunión. Además de las instalaciones necesarias para los baños como piscinas de agua caliente y fría, algunas contaban con zonas verdes, bibliotecas y gimnasios. Los conocidos balnearios romanos, se utilizaban principalmente para curar ciertas dolencias o enfermedades gracias a las propiedades curativas del agua.

Circo Máximo-Roma

Monumentos triunfales y conmemorativos

Existían principalmente dos tipos de edificaciones para esto. Por un lado, los arcos triunfales, como el de Constantino en Roma, que se construían para honrar la victoria de algún gobernador o emperador en alguna batalla y, por otro lado, las columnas u obeliscos. Ejemplos de estos últimos que podrás ver en Roma existen varios. En el Mercado de Trajano, por ejemplo, podrás observar un pilar de mármol de 38 metros de altura decorado con 155 bajorrelieves para conmemorar las victorias del emperador Trajano.

Obras de ingeniería

Los romanos fueron los primeros en utilizar el arco y el cemento para la construcción de puentes y acueductos. De esta forma, los puentes pudieron soportar pesos y condiciones que antes habría sido imposible y los acueductos permitieron transportar el agua desde un lugar accesible en la naturaleza hasta ciudades y poblados.

Por último, destacar la calzada romana, una compleja red viaria que sirvió para extender el Imperio, agilizó el transporte de mercancías y ayudó a difundir la cultura romana por toda la Antigua Roma. En las zonas urbanas, por lo general, estaban compuestas por un empedrado compuesto de piedras gruesas el que luego se cubría de zahorra o grabilla, aunque esto no ocurría con el resto de caminos.

En Roma, podrás recorrer la Vía Apia, una de las más importantes calzadas del Imperio. Con 540 kilómetros unía Roma con Brindisi en el año 312 a.C. Esta sale de la ciudad por la puerta de San Sebastián, dejando atrás las Termas de Caracalla y se extiende a lo largo de 16 kilómetros por el Parque Natural Regional Apia Antigua