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Rómulo y Remo

La Loba Capitolina es una de las imágenes más emblemáticas sobre la fundación de Roma. ¿Quieres conocer más sobre esta historia? Entonces, te contamos en detalle la cuanto menos curiosa leyenda delos hermanos Rómulo y Remo.

Una de las imágenes mejor recordadas y relacionadas con la fundación de Roma es la conocida Loba Capitolina o Luperca, una escultura de bronce en la que se representa a una loba amamantando a dos niños, los hermanos Rómulo y Remo. Fue el historiador Tito Livio, principalmente, quien recogió las tradiciones romanas sobre la fundación de la ciudad de Roma.

La historia de los orígenes de Roma se pierde entre realidad y leyenda.

Según la tradición, Roma fue fundada por dos hermanos: Rómulo y Remo hijos de Rea Silvia. Numitor, rey de la ciudad Alba Longa fue destronado por su hermano Amulio que para que no pudiese tener descendencia hizo matar a todos sus sobrinos a excepción de Rea Silvia, a la que obligó a rendir culto a la diosa Vesta.

A pesar de esto, Rea Silvia quedó embarazada del dios Marte y fue madre de los gemelos Rómulo y Remo. Al nacer, y para salvarlos de la muerte segura que provocaría su tío Amulio, fueron arrojados al río Tíber en una cesta quedando a la deriva del río.

La cesta fue encontrada por una loba (Luperca) que, según dice la leyenda, los amamantó por un tiempo en una cueva del Monte Palatino hasta que un pastor los encontró y crió con la ayuda de su mujer.

Loba Luperca - Rómulo y Remo

Existe una narración alternativa que dice que, en realidad, Rómulo y Remo fueron amamantados por su propia madre o, en tal caso, una adoptiva. En latín, loba se dice lupa y este término era también utilizado, en sentido despectivo, para llamar a las prostitutas de la época. Rea Silvia madre de los gemelos y obligada a ser sacerdotisa, según la ley, merecía la muerte. Amulio, temeroso de la ira del dios Marte, simplemente la encarceló quedando considerada como una lupa.

El otro capítulo de esta leyenda cuenta cómo Rómulo y Remo se disputaron la fundación de Roma. Al pasar los años y conocedores de su pasado regresaron a su ciudad natal Alba Longa para dar muerte a su tío Amulio. Así Numitor, que había regresado al trono gracias a los hermanos, les dio unos territorios al noroeste de Lacio. Regresaron al Tíber y decidieron fundar en el año 753 a.C una ciudad donde años atrás había embarrancado la cesta.

Estando los dos en desacuerdo sobre el lugar preciso de la ciudad Rómulo acaba matando a Remo.

Por otro lado, historiadores contemporáneos afirman que, a pesar de esta tradición y sus adaptaciones a lo largo de los años debido a la influencia de la cultura helénica en el mundo itálico, Rómulo -presunto fundador de Roma- en realidad no existió y que el verdadero fundador habría sido Tarquinio Prisco a principios del siglo VI a.C.